Esta vez, Gabriel no pudo acompañarme, pues estaba atendiendo cuestiones del trabajo, así que sólo fuimos mi prima y yo. Llegamos a eso de las 8:15 pm, el lugar aparentemente estaba lleno, pues a duras penas encontré parqueo en medio de la calle que lleva al Sheraton (Ave. La Revolución), ya que el restaurante de por sí no cuenta con más parqueo que la cuneta frente al mismo.

Pedimos como entrada un carpaccio de salmón para compartir, yo pedí una pizza que no recuerdo exactamente su nombre, pero llevaba cebolla caramelizada y hongos, que fue lo que me llamó la atención y mi prima ordenó una pizza con tomate y albahaca (esa es la Margarita, si no me equivoco). Bueno, en lo que nos servían la comida estuvimos devorando un pan recién horneado que te sirven desde que te sentás, te lo sirven con una porción de queso parmesano y -adicional a esto- te ponen un poco de un "chile de la casa" para que lo degustés y podás estar más cerca de comprarlo. Te quiero contar que este chile me encantó, tenía ese saborcito rico que asaber cómo lo logran para las Buffalo Wings... algo delicioso para mí, que me encanta el chile.


Aproveché esta ocasión para preguntarle al que parecía ser el supervisor de meseros, por su atuendo, qué tipo de chile llevaba este "chile de la casa" tan delicioso. Me refiero con chile al fruto u hortaliza utilizados. Él sólo me contestó que era una receta de la casa. Una vez más le pregunté que cuál era el TIPO de chile que usaban para hacerlo. Nuevamente, su respuesta fue: "señorita, es receta de la casa, fíjese". Después de esta segunda vez, decidí ya no volverle a preguntar, pues podría mi tono no ser el apropiado y decidí preguntarle a otra persona que sí supiera cómo hacen su chile de su casa. Y justo cuando pasó otro mesero, muy sonriente y amable, le pregunté que si sabía qué tipo de chile usaban para esta salsa picante, o que si eran varios tipos de chiles, como jalapeño, morrón, habanero, manzano, etc. Y él, con más inocencia que la de un niño, me dijo que no lo preparaban ellos, que la base era una salsa que se llama Frank's. Ahhh no, ahí se unieron todos los puntos de la vida.
¿Te acordás que te dije que sabían tan rico como la peculiar salsa de las alitas? Pues es porque ese chile Frank's lo venden en el PriceSmart, lo amo e incluso ya lo he comprado. Lo que me da cólera es que esta gente sea un fraude cuando se la llevan de Italianos creando su propia salsa de chile cuando en realidad eso es una vil y cruel mentira, y encima venden la botellita a $10.00. No me extrañaría que estuvieran haciendo lo mismo en el Buffalo Wings. Sin decir absolutamente nada y guardarme mis comentarios para el carro, pedimos la cuenta y nos dispusimos a pagar. Te debo los precios exactos, pero en el carpaccio, las dos pizzas medianas y dos botellas con agua, nos salieron alrededor de $30.00. Nos dispusimos a pagar y nos fuimos.

Recomendaciones de Ariana:

La comida es en realidad muy buena y el ambiente dentro del local es muy exclusivo y elegante. Los meseros que te atienden también son muy educados y amables. El menú tiene a su vez suficiente variedad de cocina italiana, no tengo queja alguna ahí.
Lo único que sí te puedo decir es que no botés tu dinero en ese "chile de la casa", por esos $10.00 podes comprarte unos 2 botes industriales de la misma salsa "base" en el PriceSmart. Finalmente, procurá llegar algo temprano si es en hora de comida, para poder dejar tu carro cerca y preferiblemente frente al restaurante.
Excelente dato el de la "salsa de la casa". Aprecio mucho esa agudeza a la hora de detectar una vivianada empresarial. Me gusta este blog.
ResponderBorrarMuchísimas gracias, Gabriel, me alegra que sea de tu agrado y te sirva de algo :)
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